Ring ring…
---: Bueno?…
---: Buenos días Blanquita, ¿cómo amaneces?
-Blanquita: Hola Luis, pues yo muy bien gracias a Dios ¿y tú?
-Luis: yo bien también… Una pregunta, de casualidad ¿María sigue dormida?
-Blanquita: jaja creo que hasta la pregunta sobra, sigue encerrada en su recamara, ¿la necesitas?
-Luis: Lo sabía, tenía que avisarte a ti para que la despertaras… ¿Me ayudas con eso? Por favor, dígale que la estamos esperando y se nos hace tarde.
-Blanquita: Claro Liebre, ya mismo la levanto así sea a patadas y yo misma te la llevo a la oficina.
-Luis: jaja tú siempre tan linda, muchas gracias Blanquita, un saludo a Fernando, cuídense.
-Blanquita: Gracias Luis, en un rato te la llevo –Colgó el teléfono y caminó en dirección a su habitación, en lo que decía- ¡Dios mio! ¡Esta niña! ¿Cuándo será que aprenderá a dormir a las horas debidas? … Dul…. Dulceee… Buenos días… Maríaaaa… Mary… Bebiii… Dulce María –la llamaba en lo que abría las puertas, cortinas y ventanas, pero aun no despertaba – ¡¡¡Dulceee!!! –Decidió descubrirla quitándole las cobijas – Dulce María despierta de una buena vez, Luis y Pedro te esperan!!
-Dulce: -Se despierta espantada- ¿Ah? ¿Mamá? ¿Qué pasó? ¿Por qué tanto escándalo? ¡Déjame dormir! Anoche no pude dormir bien… -Se volvió a cubrir con las sabanas y quedó nuevamente dormida-.
-Blanquita: ¡Qué raro que no hayas podido dormir! –Dijo sarcásticamente – ¡Despierta Dulce María! –Le decía mientras le quitaba nuevamente las cobijas– Acaba de llamar Luis y dice que llevan rato esperándote no sé para qué, pero que se les hace tarde y apúrate porque yo misma te dejo en la oficina, voy en esa dirección.
-Dulce: ¡¿Queeeeé?! ¡Dios mío! ¿Qué hora es? ¡El casting! –Buscó entre las cobijas su celular- 10:00 am. ¡La alarma sonó y la apagué! ¡20 llamadas perdidas!... ¡¡¡Pedro me va a matar!!! ¡¡¡El casting!!! –Se llevaba las manos a la cabeza como síntomas de alarma – Dame 10 minutos en lo que me cambio y me pongo algo rápido… Gracias ma.
Le dio un beso ligero en la frente y sin decir más salió corriendo al baño… Luego de unos minutos salió lista, hermosa como siempre, pero aun sin maquillarse, como iba tarde no lo consideró necesario… Luego subieron al auto y en lo que llegaban, por alguna extraña razón decidió maquillarse, así lo hizo… Llevaba una luz especial ese día en su mirada, una especie de emoción que no se explicaba… ¿Por qué? Era un día normal, como cualquier otro, su rutina últimamente era dentro de aquella cálida oficina… Lo único que cambiaba a los últimos días es que era el casting final, hacía falta un guitarrista y cuando consiguieran el indicado estaría completa la banda, ¡SU BANDA! La que la acompañaría durante el inicio y tal vez por mucho más tiempo, lo importante es que con ellos iniciaría esta nueva etapa en su vida, su etapa como solista, siendo ella misma, lo que siempre soñó, expresando sus sentimientos a los demás a través de la música, cada vez estaba más cerca el momento para llegar a ese sueño, había recorrido muchos pasos, escalones, tocado muchas puertas, alguno que otro tropiezo, pero experiencias muy buenas, todas llenas de aprendizaje, todo eso la había llevado a ser lo que era y a valorar lo que tenía... Entre uno y otro pensamiento, algunas conversaciones con su madre por fin llegaron, se despidió de ella dándole un beso en la mejilla –Gracias ma. Te quiero- le dijo al bajar del auto.
Al entrar a la oficina los encontró a ellos, esperándola; tenía un poco de miedo, aunque no fueran duros con ella, eran como de su familia, aun así los respetaba mucho, como a un tío o quizá a su propio padre, entró apenada, en cuestiones laborales le gustaba ser responsable y esto era algo serio
---: Bu… bue... buenos días –dijo mientras los observaba y ligeramente desviaba su mirada hacia otro lado, su voz se notaba un poco nerviosa-.
---: Pásale María, no hay problema, ya sabemos, tu insomnio y luego no hay quien te despierte –Decía mientras la miraba en un tono burlesco-.
---: Ya Luis, no te burles de ella jajaja pero eso si eh! Ni creas que así va a ser siempre, tienes que acostumbrarte que ahora en adelante las cosas serán un poco más pesadas, porque estarás prácticamente sola, aunque nosotros estemos a tu lado, no es a lo que estás acostumbrada, ya no estarán los otros 5 cubriéndote las espaldas eh?!
Caminó hacia donde se encontraban, ellos se levantaron de sus asientos y le dio un abrazo a cada uno
-Dulce: Pedro, Luis, de verdad discúlpenme jajaja pero ya saben como soy, ahora sí que es casi que inevitable –Un poco apenada– gracias por estar conmigo, no sé que sería de mi sin ustedes, de por si que ya me hacen mucha falta mis 5 hermanitos, sin ustedes creo que no habría sido capaz.
-Pedro: No nos agradezcas ahora María, aun no es el momento, apenas esto comienza, ya veremos después… Por cierto, nos esperan los chicos para el casting, así que vamos, ya me da vergüenza hacerlos esperar tanto.
-Luis: Si María, Pedro tiene razón, ya hablaremos sobre eso… De hecho estuve observando y escuchando a algunos, son muy buenos eh!... Uno de ellos me llamó la atención, es argentino y es como hiperactivo jajajaja todo el tiempo está haciendo bromas, es muy divertido y si vieras como toca la guitarra, es casi un Dios en el tema.
-Dulce: Amoonoos… Yo no me puedo perder esto, vamos rápido, que ya muero por saber quien será mi próximo guitarrista… Estoy emocionada por esto y todo lo que está pasando.
-Luis: No, si ya me di cuenta, mírate nomás como te ves hoy, estás radiante, más que siempre eh! Traes como una luz especial, eso me gusta…
Entraron a un salón en donde había tres sillas juntas y una más en frente, se sentaron, guardando el lugar de ella en el centro mientras saludaba a Cookie, su amiga incondicional que la ayudaba en todo lo que necesitaba, en estos momentos estaba acompañándola y brindándole todo su apoyo, luego de un abrazo se sentó en su sitio y Fran hizo pasar al primer audicionista… Se presentó, charlaron un rato con el, luego toco la guitarra, pero había algo que no les terminaba de gustar del todo, así lo hicieron con los siguientes, faltaba solo uno y aún no se decidían, todos lo hacían muy bien, pero sentían que les faltaba algo, aunque no tenían muy claro que era… En fin, sabían que aun faltaba un guitarrista por audicionar y por alguna razón a ella le inquietaba ver al último, pensaba mucho en eso que dicen que las cosas buenas se toman su tiempo y que a la final, aunque tarden un poco, merece la pena el esfuerzo y la espera, porque es lo más conveniente.
Afuera se encontraba el, solo, sentado en una silla, un poco nervioso, llevaba un buen tiempo ahí y aun no lo llamaban, había visto salir a los demás sin ninguna respuesta, esto lo inquietaba... “¿Será que es muy exigente? ¿Cómo será ella?” –Se decía a sí mismo-... Nunca antes había escuchado nada sobre esa chica, pero cuando lo llamaron para hacer el casting para entrar a su banda algo le llamó la atención, no sabía que era… Su nombre… Un poco inusual, pero le gustaba, le decía que era una buena persona con solo escucharlo, ahora tendría que conocerla, solo faltaba que ella lo viera tocar, sus managers, Pedro y Luis ya lo habían visto antes y lo llamaron porque les parecía un muy buen guitarrista, además que les llamaba la atención las ganas y el amor que le ponía al hacerlo, se notaba que en realidad le gustaba lo que hacía… Pero en definitiva quien tenía la última palabra era ella, era su banda, ella quería llevar el control y las decisiones de todo, claro, con la ayuda de ellos que siempre la habían guiado a lo largo de su carrera y a quienes le debía tanto, por eso confiaba en que la ayudarían a tomar la mejor decisión.
Entre uno y otro pensamiento se quedó elevado, escuchaba a lo lejos su nombre, pero no estaba totalmente seguro de que lo estuviesen llamando, hasta que sintió una mano en su hombro
-Cookie: Santiago… Santiago Cucicaw? ¿Eres tú?
Apenado salió de sus pensamientos y tartamudeando un poco respondió:
-Santi: Sss...ss... si, soy yo… ¡Qué pena! Estaba un poco elevado –Sonrió un poco ruborizado-.
-Cookie: No te preocupes, me di cuenta, supongo que era muy importante aquello en lo que pensabas –Le sonrió ligeramente- … Te esperan adentro, eres el último para el casting
-Santi: ¡Oh! Si, claro, el casting, ¿por dónde entro?
-Cookie: Por acá… Ven conmigo –Le decía mientras lo guiaba hacia el salón-.
En menos de un minuto estaba el ahí, entrando, con una gran sonrisa, ella sintió algo extraño al verlo cruzar por esa puerta, sintió curiosidad por aquel hombre, que se veía un poco mayor que ella, tal vez le llevaba algunos 5 años, no era la gran cosa, pero había algo en él que le inquietaba… ¿Tal vez su sonrisa?... No lo sabía… Pero le daba curiosidad averiguarlo…
-Santi: Buenas tardes –Lo decía con una sincera sonrisa (de tanto esperar ya se habían hecho las 3:00 pm. y no habían salido ni a comer, solo una que otra cosa entre uno y otro guitarrista) La miro, inmediatamente sintió una conexión especial con esa chica… Sus ojos, tenía una mirada profunda, expresiva, penetrante, especial… También veía algo misterioso en ella, algo que le asustaba un poco, tal vez por lo que detrás de esa radiante luz se pudiera encontrar – Mucho gusto, mi nombre es Santiago Cucicaw –Decía mientras extendía su mano a ellos y a ella… A ella le tomó la mano de una forma extremadamente delicada, como si estuviese tocando una cajita de cristal, que es tan frágil que sientes temor que al contacto puedas romperla, tomó su mano como solo los caballeros lo hacen, de esos que muy pocos hay… Ambos sintieron una especie de “corrientazo” en sus cuerpos al sentir el contacto –Tu debes ser Dulce… - Lo dijo mirándola a los ojos, con una gran sonrisa espontanea, que no podía explicar, aun sin soltar su mano-.
-Dulce: ¡Eeeh!... Si, soy yo…. Mucho gusto –Lo dijo un poco nerviosa por la cercanía de su mirada… Así duraron unos segundos más, ambos tenían unas miradas muy fuertes…
Luego de un tiempo se dio cuenta que aun tenía agarrada su mano, solo miró hacia abajo un poco, él lo notó y apenado dijo:
-Santi: Disculpa –Aun sin borrar la sonrisa de sus labios y soltando ahora si su mano-.
-Dulce: Descuida, no ha pasado nada… Pero sigue, toma asiento, ponte cómodo para que platiquemos un rato y luego nos enseñes tu gran talento…
-Santi: Cl... cla… claro –Decía en lo que buscaba la silla, aun sin quitar su mirada de la de ella, era algo demasiado extraño esa conexión que sintió con sus ojos, sentía que lentamente lo atrapaban y cada vez era más difícil dejar de mirarla…-.
-Pedro: y bien, cuéntanos un poco de ti, eres de Argentina, ¿no?
-Santi: Eeeh!.. Si, de allá soy –Seguía un poco nervioso-.
-Luis: Tranquilo, todos aquí somos muy relajados es mejor que entremos en confianza para que se haga más ameno esto.
Así, se fue tranquilizando la situación, de vez en cuando sus miradas se encontraban, pero ninguno de los dos se podía explicar lo que era… A él no se le hizo difícil entrar en su ambiente, ya que era muy bromista y los que allí se encontraban eran todos igual… Luego de unos minutos de platicar y reír un poco tomó su guitarra y se dispuso a hacer lo que más amaba: Jugar a la guitarra, como llamaba su arte… lo que le apasionaba…
Al finalizar todos quedaron impactados, se miraron unos a otros, como para confirmar de cierta manera que era lo que estaban viendo y asegurarse que todos pensaban lo mismo… Con una gran sonrisa lo aplaudieron… Lo encontraron… En ese momento se dieron cuenta de que era lo que hacía falta y que no habían encontrado en los demás… La conexión, si, había una conexión especial entre él y el grupo, eso era lo que buscaban: Alguien con quien todos se pudieran sentir cómodos, llevar un buena relación y ¿por qué no? formar hasta una buena amistad… Hasta el momento, con lo que habían visto de su parte les decía que si, era la persona indicada… Una vez más Pedro buscó la mirada aprobatoria de Dulce, ella solamente asintió sonriendo y él se levantó dirigiéndose hacía Santiago y extendiendo su mano:
---: ¡Felicidades dobles! ¡Lo haces muy bien! se nota que te apasiona hacerlo, es lo que buscamos, personas entregadas a la música…
-Santi: ¡Muchas gracias! –Se dibujó una gran sonrisa en su rostro- … y si, amo esto, la música es mi pasión… La guitarra lo es todo para mí, a su lado no necesito nada más… Pero, ¿Felicitaciones dobles? –Lo dijo tratando de sacar con su mirada lo que esperaba escuchar de los labios de Pedro-.
-Pedro: Así es… ¡Bienvenido a la banda! Eres el elegido –Soltó su mano, para luego darle un caluroso abrazo de bienvenida-.
-Santi: Muchas gracias –Lo dijo muy contento- gracias por confiar en mi… Ya verán que no se arrepentirán.
-Dulce: -Levantándose del lugar donde se encontraba sentada- Ya lo creo, se notan las
ganas que le pones a lo que haces y no creo arrepentirme de trabajar con personas así.
Por alguna razón ella se encontraba muy feliz de que entrara a la banda, quizá más que el, le agradaba que hubiese sido el, se notaba en su sonrisa, en su mirada, que por cierto, se volvía a encontrar con la de él, una vez más… Con ellas decían todo, no hacían falta las palabras… Sin embargo, al darse cuenta que algo no estaba en su lugar siguió caminando hacía él y al igual que Pedro, claro que un poco temerosa por su reacción y el contacto, le dio un abrazo de bienvenida-.
Luego se levanto Luisillo e hizo lo mismo, estuvieron conversando durante un buen tiempo, fueron a comer con Santiago, a un lugar cercano para ponerlo al tanto sobre como serían las cosas en la banda, a él le agradaba eso, todo lo que proponía esa niña de mirada misteriosa le llamaba la atención y pensó que sería muy conveniente que él estuviese ahí, para todos sería bueno, su intuición se lo decía, con sus “poderes del ojo de tigre podía verlo”, al escucharla cantar se dio cuenta que tenía un gran talento y quería acompañarla durante su nueva etapa.
Quedaron de reunirse en una semana en la oficina, ya el resto de los chicos que conformaban la banda estaban informados, ese día firmarían formalmente sus contratos y luego comenzarían los ensayos puesto que se aproximaba la fecha de inicio de la grabación del disco.
La noche comenzaba a llegar, Fran que llevaba su coche acercó a Dulce hasta su casa, el camino fue muy tranquilo, hasta que se lo ocurrió mencionar el tema, Dulce había tratado de escaparse, pero al parecer con su amiga sería casi que imposible hacerlo:
-Fran: Te gustó Santiago…
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